Abro los ojos, noto que alguien me esta cogiendo del brazo. Estoy aturdida, no se que ha pasado ni donde estoy ni nada, veo a mi madre.
-Carol, vamos despierta. - oigo que dice, parece que este muy lejos de mi oigo su voz muy lejana.
Aún en el suelo, ahora logro recordar lo que ha sucedido, recuerdo la caída, al chico, ¿que le habrá pasado? ¿donde estará? ¿porque había estado con él? ¿quien era? Son muchas preguntas y no tengo respuesta a ninguna.
-Carol, venga levantate, tienes que ir a clase- me repite mi madre algo impaciente, parece estar nerviosa, supongo que es porque me ha encontrado tirada en el suelo.
-Ya voy mama, espera- le digo, es lo mas ingenioso que se me ocurre, ¿como le iba a explicar porque estaba durmiendo en el suelo?
-¿Espera? ¿Carol que haces en el suelo?
-Mama, me quede dormida sin mas, ya me levanto- le contesto, empezando a enfadar me un poco, no con ella sino conmigo misma porque no tengo una respuesta, porque todo lo que me ha ocurrido no tiene explicación, porque sí.
Bueno, levantate y vete a clase que ya es tarde, ya hablaremos tu y yo.- sale de la habitación y cierra la puerta de un portazo, lo que hace que me estremezca del dolor de cabeza, parece que me valla a estallar el cerebro.
Hago lo que puedo para levantarme, me cojo de la cabeza, me duele demasiado como para pensar, voy al baño y me miro en el espejo, tengo cara de cansancio, ojeras y los ojos caídos.
Cuando ya me he cambiado de ropa y estoy lista para irme, miro la hora, faltan quince minutos para las 8:00. Salgo a toda prisa de casa y voy lo mas rápido posible, lo dual no es muy rápido ya que mi dolor de cabeza es demasiado intenso y aún estoy algo desorientada.
Las 8:10h, las puertas aún están abiertas asique, corro hasta mi clase, el profesor de sociales ya esta dentro, golpeo la puerta y pido permiso para que me deje pasar, como en su clase nunca he llegado tarde, él asiente y me deja sentarme.
Silvia no esta en clase, ¿que le habrá pasado? Ella nunca falta a clase, la llamaré después de clase- pienso- espero que no le haya pasado nada.
Faltan tan solo 15 minutos para irme a casa, y aún no ha disminuido mi dolor de cabeza, todo lo contrario, las charlas de los profesores lo han empeorado, pero por fin ya podre ir a casa y descansar un poco.
Mañana ya es sábado asique tendré todo el fin de semana para averiguar lo que ha ocurrido últimamente y con suerte sabre algo mas que ahora.
martes, 22 de noviembre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
Capítulo 7
Me giro y veo justo delante mio a un chico alto, con ojos color verde esmeralda, el pelo algo largo color castaño claro.
-he dicho que ¿que haces aquí?- me repite.
-eehh...-titubeo, ya que no se que decirle.
El chaval arquea las cejas esperando una respuesta.
No se reaccionar, no se que decirle, ¿que debo decirle? ¿Que acabo de salir de su armario?
De pronto me siento aliviada al ver que algo distrae al chico y nos desvía la conversación, una luz como la que sale de mi armario casi siempre, una luz exacta sale de su habitación, el chico exaltado camina hacia esta yo le sigo y veo el armario por el que hacia unos segundos había salido yo, brillar como nunca había visto brillar nada, ni siquiera mi armario.
-¿Se puede saber que es eso?- chilla el chico ya que del armario se oye un chillido, algo así como un pitido muy agudo que no deja escuchar ni tus propios pensamientos.
Nos acercamos al él y lo único que se ve es la luz, solo un fondo blanco.
De pronto algo nos sumerge en un vacío inmenso, parece que estemos en el espacio, estamos flotando y no sentimos absolutamente, no puedo pronunciar palabra, todo esta blanco, no puedo saber si el chico sigue conmigo o si estoy sola.
Otra vez comienza a sonar el pitido de antes pero esta vez mas intensamente que hacer que la presión de mis oídos aumente y que parezca que vallan a explotarme, siento como algo me empuja hacía abajo, siento que me voy a dar contra el suelo, pero parece que el suelo nunca llega, como si estuviera a muchos metros del suelo.
Hasta que caigo contra algo duro, lo sorprendente es que no me he hecho daño, me levanto y miro hacia mi alrededor, estoy en mi habitación, como si no hubiese pasado nada...
¿Que acaba de pasar?- pienso, de pronto me invade un sueño profundo y caigo rendida en mis sueños mas profundos.
sábado, 1 de octubre de 2011
Capítulo 6
-¿Quienes son los vigilantes?
-Son una especie de policía, ellos hacen que se cumplan las normas que impone Carleen.
-Pero...¿quien es Carleen?
-Ella es como la reina pero del mundo al que ahora pertenezco.
-¿Como que al mundo al que ahora perteneces? ¿Ya no eres de la Tierra?
-Sí y no...yo estoy muerto Carol, pero aún queda una parte sin sellar y por eso podemos habar.
-Es que no lo entiendo, ¿porque podemos hablar? ¿Porque no vienes conmigo a casa? No lo entiendo ¿Quien leches es Carleen? ¿Y a ella que mas le da que vengas o no?
-Eh, Carol, te lo explicaré todo vale pero me tienes que dar tiempo ¿vale?
-Sí...
-Vale quedaremos aquí mañana por la tarde vale...así podremos hablar mas tiempo, ahora tengo irme. Te quiero. Y recuerda, ves con cuidado.
Veo como mi abuelo se va y la habitación vuelve a oscurecerse, me dirijo hacia la luz que veo, supongo que es la puerta del armario, entro en ella ya que tiene forma de puerta, pero me equivoqué, no era mi armario.
Estoy en una habitación...extraña. No es mi habitación, parece que es la de un chico ya que tiene posters de chicas y algunos trofeos de fútbol.
¿Donde estoy ahora?- pienso.
Veo que se esta abriendo la puerta de la habitación, me meto dentro del armario para irme pero se ha vuelto un armario normal, con ropa y todo eso...
¿Que voy a hacer ahora?
Siento como la puerta se cierra, hay alguien en la habitación, siento sus pasos, por suerte no se dirigen al armario por donde sin duda no puedo salir.
Parece que la persona ha salido de la habitación, abro levemente la puerta del armario y veo otra vez la habitación, ahora hay una mochila encima de la cama. Salgo de la habitación y miro hacia todos lados, no quiero que nadie me vea.
Demasiado tarde...
-¿Que haces aquí?- oigo detrás de mi.
-Son una especie de policía, ellos hacen que se cumplan las normas que impone Carleen.
-Pero...¿quien es Carleen?
-Ella es como la reina pero del mundo al que ahora pertenezco.
-¿Como que al mundo al que ahora perteneces? ¿Ya no eres de la Tierra?
-Sí y no...yo estoy muerto Carol, pero aún queda una parte sin sellar y por eso podemos habar.
-Es que no lo entiendo, ¿porque podemos hablar? ¿Porque no vienes conmigo a casa? No lo entiendo ¿Quien leches es Carleen? ¿Y a ella que mas le da que vengas o no?
-Eh, Carol, te lo explicaré todo vale pero me tienes que dar tiempo ¿vale?
-Sí...
-Vale quedaremos aquí mañana por la tarde vale...así podremos hablar mas tiempo, ahora tengo irme. Te quiero. Y recuerda, ves con cuidado.
Veo como mi abuelo se va y la habitación vuelve a oscurecerse, me dirijo hacia la luz que veo, supongo que es la puerta del armario, entro en ella ya que tiene forma de puerta, pero me equivoqué, no era mi armario.
Estoy en una habitación...extraña. No es mi habitación, parece que es la de un chico ya que tiene posters de chicas y algunos trofeos de fútbol.
¿Donde estoy ahora?- pienso.
Veo que se esta abriendo la puerta de la habitación, me meto dentro del armario para irme pero se ha vuelto un armario normal, con ropa y todo eso...
¿Que voy a hacer ahora?
Siento como la puerta se cierra, hay alguien en la habitación, siento sus pasos, por suerte no se dirigen al armario por donde sin duda no puedo salir.
Parece que la persona ha salido de la habitación, abro levemente la puerta del armario y veo otra vez la habitación, ahora hay una mochila encima de la cama. Salgo de la habitación y miro hacia todos lados, no quiero que nadie me vea.
Demasiado tarde...
-¿Que haces aquí?- oigo detrás de mi.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Capítulo 5
Nada, frío, silencio, oscuridad...Es la descripción exacta de mi habitación, después de lo de las imágenes, no ha ocurrido nada mas, raro...
Hace tres horas que estoy intentando...no se...algo, bajo a coger algo para beber, esto de abrir armarios cansa.
Estoy bebiendo un zumo de naranja y veo que una luz proviene de la parte de arriba, dejo el vaso en la encimera y subo por las escaleras lo mas rápido posible, entro a mi habitación y sí, lo que pensaba, el armario esta otra vez como...siempre.
Me dirijo hacia el y logro atravesar lo, el frío me invade es como si estuviera flotando, hay un vacío enorme, tan grande que siento que soy la única persona en el mundo.
De pronto toco algo duro con la punta de mis pies, es el suelo, o eso creo. No se donde estoy ni que hago aquí pero pongo las plantas de mis pies sobre el suelo, todo esta oscuro, no es como las otras veces, algo ha cambiado.
Veo a lo lejos una pequeña luz, me acerco a ella despacio, extiendo los brazos, puede que haya algo por el camino.
Llego a la luz, es un circulo que esta en el techo, la luz se filtra por ese pequeño orificio, intento llegar hacia esa luz pero es imposible, esta demasiado alto.
-No lo intentes, es inútil.- escucho que dice alguien detrás de mi.
Me giro sobresaltada y veo una silueta oscura, la luz se esta aclareciendo, como si encendieran las luces.
-¿Quien eres?- digo algo asustada.
-Jajajajaja- oigo la risa, me suena familiar...-¿ya te has olvidado de mi?
-¿Abuelo?
-Ven aquí anda.
Me acerco más rápido hacia mi abuelo, por fin puedo volver a hablar con él.
Lo abrazo con fuerza, como si no fuera a soltarlo nunca.
-¿Que ha pasado? ¿Porque se había cerrado el armario?
-Verás te lo explicare todo pero con calma. El armario es ahora una especie de portal para que podamos hablar, pero se supone que eso no se puede hacer, y por eso mismo se había cerrado, pero yo he logrado abrirlo otra vez, solo que ahora tendremos que hablar aquí porque no podremos estar donde estábamos antes.
-Sí, pero...¿quien sabe que hablamos?
-Eso te lo diré mas adelante...lo que realmente importa es que no se lo tienes que contar a nadie, y siempre que entres aquí mira que no te vea nadie, porque estamos vigilados.
-¿Vigilados? ¿Por quien?
-Por los Vigilantes.
Hace tres horas que estoy intentando...no se...algo, bajo a coger algo para beber, esto de abrir armarios cansa.
Estoy bebiendo un zumo de naranja y veo que una luz proviene de la parte de arriba, dejo el vaso en la encimera y subo por las escaleras lo mas rápido posible, entro a mi habitación y sí, lo que pensaba, el armario esta otra vez como...siempre.
Me dirijo hacia el y logro atravesar lo, el frío me invade es como si estuviera flotando, hay un vacío enorme, tan grande que siento que soy la única persona en el mundo.
De pronto toco algo duro con la punta de mis pies, es el suelo, o eso creo. No se donde estoy ni que hago aquí pero pongo las plantas de mis pies sobre el suelo, todo esta oscuro, no es como las otras veces, algo ha cambiado.
Veo a lo lejos una pequeña luz, me acerco a ella despacio, extiendo los brazos, puede que haya algo por el camino.
Llego a la luz, es un circulo que esta en el techo, la luz se filtra por ese pequeño orificio, intento llegar hacia esa luz pero es imposible, esta demasiado alto.
-No lo intentes, es inútil.- escucho que dice alguien detrás de mi.
Me giro sobresaltada y veo una silueta oscura, la luz se esta aclareciendo, como si encendieran las luces.
-¿Quien eres?- digo algo asustada.
-Jajajajaja- oigo la risa, me suena familiar...-¿ya te has olvidado de mi?
-¿Abuelo?
-Ven aquí anda.
Me acerco más rápido hacia mi abuelo, por fin puedo volver a hablar con él.
Lo abrazo con fuerza, como si no fuera a soltarlo nunca.
-¿Que ha pasado? ¿Porque se había cerrado el armario?
-Verás te lo explicare todo pero con calma. El armario es ahora una especie de portal para que podamos hablar, pero se supone que eso no se puede hacer, y por eso mismo se había cerrado, pero yo he logrado abrirlo otra vez, solo que ahora tendremos que hablar aquí porque no podremos estar donde estábamos antes.
-Sí, pero...¿quien sabe que hablamos?
-Eso te lo diré mas adelante...lo que realmente importa es que no se lo tienes que contar a nadie, y siempre que entres aquí mira que no te vea nadie, porque estamos vigilados.
-¿Vigilados? ¿Por quien?
-Por los Vigilantes.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Capítulo 4
Suena el despertador, las 6:30h, cojo mi ropa y me entro a duchar, salgo de la ducha, me visto y bajo a desayunar, estoy hecha polvo, ayer no pude dormir mucho pensando en lo que ha ocurrido. No logro entender nada.
Desayuno lo mas rápido posible, conozco a mi madre y no quiero que comience a hacerme preguntas. Cojo la mochila y comienzo a andar en dirección al colegio.
7:45h y no esta aquí Silvia, que raro, a esta hora ya solemos estar las dos andando hacia el instituto, quizás falte hoy...
Las 8:00h justo a tiempo para entrar a clase, veo a la entrada a Silvia y Adrián dándose el lote, pongo los ojos en blanco y entro a clase ignorándolos.
Primera clase: francés, entra la profesora detrás de ella Silvia y Adrián, cierra la puerta y empezamos la clase.
Ya casi acabamos las clase, algo rebota en mi mesa y cae al suelo. Me giro hacia la dirección de donde procede la pelota de papel, Silvia me hace señales para que lo coja, me inclino hacia el papelito y lo cojo, lo abro y reconozco la letra de Silvia, leo que pone:
Creo que me enamorado.
Cojo el boli y escribo bajo la letra de Silvia:
¿De Adrián? ¿enserio...?
Se lo lanzo y cae en su mesa, unos segundos mas tarde recibo la respuesta.
Sí, es que es tan...no se es diferente...(:
No me creo que haya caído en eso...ella...que siempre esta diciendo que si todos los tíos son iguales, que si no te puedes fiar de ellos...
Venga ya Silvia...las dos sabemos que no te as enamorado...la semana pasada dijiste que te habías enamorado de Carlos, ¿te acuerdas?
Le lanzo el papelito otra vez, Silvia ha pasado por varios "enamoramientos" este mes, ella es así, muy enamoradiza.
Una vez mas el papelito rebota en mi mesa, pero esta vez cae mas cerca de la mesa de mi lado, Carlos, me estiro para coger el papel, pero él se me adelanta y lo coge.
Veo que lo abre y lo lee.
Suena el timbre, Carlos deja el papel, recoge sus cosas y se va, ya que nos tocaba clase en el aula de arriba. No se lo que ha escrito Silvia, pero lo que sea, a Carlos, no le ha gustado, sale del aula y cojo el papel para leer que ponía, leelo:
¿Estas de broma? No vamos a comparar a Carlos con ADRIÁN, además, él solo era un juguete, ya sabes para divertirme un poco, pero esta vez va enserio...
Miro a Silvia y veo que se ha dado cuenta de que Carlos había leído la notita, me le acerco y le digo con voz dura:
-Ya puedes ir a pedirle perdón, y date prisa que nos toca arriba y llegaremos tarde.
Desayuno lo mas rápido posible, conozco a mi madre y no quiero que comience a hacerme preguntas. Cojo la mochila y comienzo a andar en dirección al colegio.
7:45h y no esta aquí Silvia, que raro, a esta hora ya solemos estar las dos andando hacia el instituto, quizás falte hoy...
Las 8:00h justo a tiempo para entrar a clase, veo a la entrada a Silvia y Adrián dándose el lote, pongo los ojos en blanco y entro a clase ignorándolos.
Primera clase: francés, entra la profesora detrás de ella Silvia y Adrián, cierra la puerta y empezamos la clase.
Ya casi acabamos las clase, algo rebota en mi mesa y cae al suelo. Me giro hacia la dirección de donde procede la pelota de papel, Silvia me hace señales para que lo coja, me inclino hacia el papelito y lo cojo, lo abro y reconozco la letra de Silvia, leo que pone:
Creo que me enamorado.
Cojo el boli y escribo bajo la letra de Silvia:
¿De Adrián? ¿enserio...?
Se lo lanzo y cae en su mesa, unos segundos mas tarde recibo la respuesta.
Sí, es que es tan...no se es diferente...(:
No me creo que haya caído en eso...ella...que siempre esta diciendo que si todos los tíos son iguales, que si no te puedes fiar de ellos...
Venga ya Silvia...las dos sabemos que no te as enamorado...la semana pasada dijiste que te habías enamorado de Carlos, ¿te acuerdas?
Le lanzo el papelito otra vez, Silvia ha pasado por varios "enamoramientos" este mes, ella es así, muy enamoradiza.
Una vez mas el papelito rebota en mi mesa, pero esta vez cae mas cerca de la mesa de mi lado, Carlos, me estiro para coger el papel, pero él se me adelanta y lo coge.
Veo que lo abre y lo lee.
Suena el timbre, Carlos deja el papel, recoge sus cosas y se va, ya que nos tocaba clase en el aula de arriba. No se lo que ha escrito Silvia, pero lo que sea, a Carlos, no le ha gustado, sale del aula y cojo el papel para leer que ponía, leelo:
¿Estas de broma? No vamos a comparar a Carlos con ADRIÁN, además, él solo era un juguete, ya sabes para divertirme un poco, pero esta vez va enserio...
Miro a Silvia y veo que se ha dado cuenta de que Carlos había leído la notita, me le acerco y le digo con voz dura:
-Ya puedes ir a pedirle perdón, y date prisa que nos toca arriba y llegaremos tarde.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Capítulo 3
La luz es tan intensa que no puedo alcanzar a ver nada, esta comienza a disminuir hasta que solo alcanzo a ver una pequeña luz que proviene de la parte interior del armario.
Ahora que puedo ver mas clara la habitación, miro el reloj y veo que son las cuatro y media de la madrugada.
Me giro hacia la pared y veo que de pronto comienzan a aparecer unas imágenes algo borrosas en ella, las miro mas detenidamente y veo que soy yo, si, soy yo el primer día que entre en el armario, yo el día en que empezó todo.
Recuerdo ese día como si hubiese sido ayer, todo fue tan confuso, recuerdo que todo paso al día siguiente del entierro de mi abuelo, él murió de cáncer.
Llegué a casa, y todo cambió.
No entendí muy bien que pasaba, bueno tampoco lo entiendo muy bien ahora, pero ya han pasados cuatro extraños meses y solo he podido hablar con él sin ningún tipo de interrupción unas seis o siete veces.
Según lo que he entendido, mi abuelo se comunica conmigo por ese armario, ya que es la única manera posible y porque según él me necesita.
Una de esas veces fue ayer por la mañana, pero aunque no todo los días podíamos hablar yo lo intento todo los días tal y como él me había explicado como podía hacerlo.
Sigo observando las imágenes, cuando comenzamos ha hablar de que era lo que tenía que hacer yo, la imagen se desvanece y la luz desaparece del todo.
Toda la habitación esta oscura, me levanto de la cama y enciendo rápidamente la luz, todo normal, me acerco con cuidado al armario y abro la puerta, pero nada, todo sigue igual.
Quizás lo he soñado, pienso, apago la luz y vuelvo a la cama.
Ahora que puedo ver mas clara la habitación, miro el reloj y veo que son las cuatro y media de la madrugada.
Me giro hacia la pared y veo que de pronto comienzan a aparecer unas imágenes algo borrosas en ella, las miro mas detenidamente y veo que soy yo, si, soy yo el primer día que entre en el armario, yo el día en que empezó todo.
Recuerdo ese día como si hubiese sido ayer, todo fue tan confuso, recuerdo que todo paso al día siguiente del entierro de mi abuelo, él murió de cáncer.
Llegué a casa, y todo cambió.
No entendí muy bien que pasaba, bueno tampoco lo entiendo muy bien ahora, pero ya han pasados cuatro extraños meses y solo he podido hablar con él sin ningún tipo de interrupción unas seis o siete veces.
Según lo que he entendido, mi abuelo se comunica conmigo por ese armario, ya que es la única manera posible y porque según él me necesita.
Una de esas veces fue ayer por la mañana, pero aunque no todo los días podíamos hablar yo lo intento todo los días tal y como él me había explicado como podía hacerlo.
Sigo observando las imágenes, cuando comenzamos ha hablar de que era lo que tenía que hacer yo, la imagen se desvanece y la luz desaparece del todo.
Toda la habitación esta oscura, me levanto de la cama y enciendo rápidamente la luz, todo normal, me acerco con cuidado al armario y abro la puerta, pero nada, todo sigue igual.
Quizás lo he soñado, pienso, apago la luz y vuelvo a la cama.
martes, 20 de septiembre de 2011
Capítulo 2
Dejo la mochila en el suelo y me acerco al armario. La luz esta mas brillante que de costumbre, y algo me dice que tengo que actuar, que algo va mal.
Cruzo la luz y si, algo ha cambiado. No hay nadie, él tampoco, me dirijo hacia donde nos encontrabamos siempre, pero tampoco hay suerte, no lo encuentro, ni a él, ni a nadie.
Sigo andando hacia la plaza principal, puede que allí haya alguien, tampoco. No puede ser, simpre que iba había alguien ¿porque esta vez era diferente?
De pronto siento como si alguien me coge de la cintura y me arrastra hacia mi habitación, con tanta fuerza que en menos de un segundo me encuentro tumbada en mi cama. Me levanto y voy hacía el armario, la puerta esta cerrada, la abro y no veo nada, bueno solo un armario común y corrientre, un aramrio normal.
-Pero que...-digo tan bajo que apenas pude oirme.
¿Que se supone que acaba de pasar? ¿Donde esta la luz? ¿Donde esta...todo?
-Carol, baja a cenar- dice mi madre desde el comedor.
¿Ya era la hora de canar? Se me había pasado la tarde muy deprisa, seguramente he estado mas tiempo buscando a mi abuelo del que creía.
Bajo al comedor y estan sentados mi madre, mi padre y mi hermana pequeña. Me siento y comienzo a cenar en silencio.
-Cariño...¿estas bien?- me pregunta mi madre
-Si ¿por que?
-Es que hemos oído unos ruidos en tu habitación y...
-Ahh...si es que estaba cambiando algunas cosas de sitio.
La cena trascurre en silencio y nadie comenta nada, como casi todas nuestras cenas.
Acabo de cenar y subo deprisa a mi habitación para ver si hay algun cambio, aunque se, bueno siento que todo sigue igual, y así es, todo normal, cosa rara, ya que en estos últimos cuatro meses nada ha sido normal en mi vida.
Como no veo ningun cambio decído irme a la cama, ya es muy tarde sino mañana no me levantara ni dios. Me pongo el pijama y me acuesto.
Una gran luz invade toda mi habitación, me incorporo muy asustada y me sorprendo al ver lo que tenía frente mis ojos.
Cruzo la luz y si, algo ha cambiado. No hay nadie, él tampoco, me dirijo hacia donde nos encontrabamos siempre, pero tampoco hay suerte, no lo encuentro, ni a él, ni a nadie.
Sigo andando hacia la plaza principal, puede que allí haya alguien, tampoco. No puede ser, simpre que iba había alguien ¿porque esta vez era diferente?
De pronto siento como si alguien me coge de la cintura y me arrastra hacia mi habitación, con tanta fuerza que en menos de un segundo me encuentro tumbada en mi cama. Me levanto y voy hacía el armario, la puerta esta cerrada, la abro y no veo nada, bueno solo un armario común y corrientre, un aramrio normal.
-Pero que...-digo tan bajo que apenas pude oirme.
¿Que se supone que acaba de pasar? ¿Donde esta la luz? ¿Donde esta...todo?
-Carol, baja a cenar- dice mi madre desde el comedor.
¿Ya era la hora de canar? Se me había pasado la tarde muy deprisa, seguramente he estado mas tiempo buscando a mi abuelo del que creía.
Bajo al comedor y estan sentados mi madre, mi padre y mi hermana pequeña. Me siento y comienzo a cenar en silencio.
-Cariño...¿estas bien?- me pregunta mi madre
-Si ¿por que?
-Es que hemos oído unos ruidos en tu habitación y...
-Ahh...si es que estaba cambiando algunas cosas de sitio.
La cena trascurre en silencio y nadie comenta nada, como casi todas nuestras cenas.
Acabo de cenar y subo deprisa a mi habitación para ver si hay algun cambio, aunque se, bueno siento que todo sigue igual, y así es, todo normal, cosa rara, ya que en estos últimos cuatro meses nada ha sido normal en mi vida.
Como no veo ningun cambio decído irme a la cama, ya es muy tarde sino mañana no me levantara ni dios. Me pongo el pijama y me acuesto.
Una gran luz invade toda mi habitación, me incorporo muy asustada y me sorprendo al ver lo que tenía frente mis ojos.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Capítulo 1
Se cierra la puerta del armario y salgo de la habitación. Justo a tiempo las 7:30h, a tiempo para ir al colegio.
Me cambio de ropa, cojo la mochila y salgo volando hacia el colegio.
-Carol, Carol espera. Me giré y vi a Silvia, mi mejor amiga desde que existo en este pueblo.
-Hola.
-Creía que me eperarias.
-Sí pero es que he salído tarde de casa y no me he dado cuenta, perdona.
-Tranquila. Sabes que ayer después de clase vino a mi casa.- Dijo sonriente.
-Vino ¿quien?-
-¿Como que quien? Adrián.
-Aaah...¿y que paso?
-Hahah ya te lo contaré que ahi viene.
-Hola chicas.- Dijo el joven, hoy llevaba una chaqueta negra de cuero y unos
pantalones azules algo apretados.
-Hola. Dijimos Silvia y yo a la vez.
-Oye Silvia ¿te apetece venir a mi casa mañana despues de clase?
-Eeehh...no se ya te diré algo. Obviamente le diría que sí, solo se hacía la interesante.
-Bueno pues me voy que me estan esperando los chicos llamame ¿vale? Hasta luego.- Se fue con una sonrisa conquistadora.
-Lo tengo loquito.
-Si, loquito perdido.
-¿Que te pasa? Estas muy borde.
-Nada. Vamos date prisa o llegaremos tarde. La dejé detrás para que se diera prisa.
-Oye...¿me vas a decir que te pasa o no?
-Oye no tengo ganas de hablar ya te lo explicaré vamos.
Llegamos a clase, me senté en mi sitio y deje a Silvia atrás ella se sentaba en la primera fila y yo dos mas atrás. Entro el profesor de matemáticas y se sentó en su sillón. Comenzó a pasar lista.
La mañana se me paso lenta y aburridora, sorprendentemente mas que otras veces, quería llegar ya a casa, tenía que volver a entrar, tenía que volver a hablar con él.
Llegué a casa y rápidamente sentí que algo había cambiado, corrí a mi habitación y encontré el problema, el armario estaba abierto.
Me cambio de ropa, cojo la mochila y salgo volando hacia el colegio.
-Carol, Carol espera. Me giré y vi a Silvia, mi mejor amiga desde que existo en este pueblo.
-Hola.
-Creía que me eperarias.
-Sí pero es que he salído tarde de casa y no me he dado cuenta, perdona.
-Tranquila. Sabes que ayer después de clase vino a mi casa.- Dijo sonriente.
-Vino ¿quien?-
-¿Como que quien? Adrián.
-Aaah...¿y que paso?
-Hahah ya te lo contaré que ahi viene.
-Hola chicas.- Dijo el joven, hoy llevaba una chaqueta negra de cuero y unos
pantalones azules algo apretados.
-Hola. Dijimos Silvia y yo a la vez.
-Oye Silvia ¿te apetece venir a mi casa mañana despues de clase?
-Eeehh...no se ya te diré algo. Obviamente le diría que sí, solo se hacía la interesante.
-Bueno pues me voy que me estan esperando los chicos llamame ¿vale? Hasta luego.- Se fue con una sonrisa conquistadora.
-Lo tengo loquito.
-Si, loquito perdido.
-¿Que te pasa? Estas muy borde.
-Nada. Vamos date prisa o llegaremos tarde. La dejé detrás para que se diera prisa.
-Oye...¿me vas a decir que te pasa o no?
-Oye no tengo ganas de hablar ya te lo explicaré vamos.
Llegamos a clase, me senté en mi sitio y deje a Silvia atrás ella se sentaba en la primera fila y yo dos mas atrás. Entro el profesor de matemáticas y se sentó en su sillón. Comenzó a pasar lista.
La mañana se me paso lenta y aburridora, sorprendentemente mas que otras veces, quería llegar ya a casa, tenía que volver a entrar, tenía que volver a hablar con él.
Llegué a casa y rápidamente sentí que algo había cambiado, corrí a mi habitación y encontré el problema, el armario estaba abierto.
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