Me giro y veo justo delante mio a un chico alto, con ojos color verde esmeralda, el pelo algo largo color castaño claro.
-he dicho que ¿que haces aquí?- me repite.
-eehh...-titubeo, ya que no se que decirle.
El chaval arquea las cejas esperando una respuesta.
No se reaccionar, no se que decirle, ¿que debo decirle? ¿Que acabo de salir de su armario?
De pronto me siento aliviada al ver que algo distrae al chico y nos desvía la conversación, una luz como la que sale de mi armario casi siempre, una luz exacta sale de su habitación, el chico exaltado camina hacia esta yo le sigo y veo el armario por el que hacia unos segundos había salido yo, brillar como nunca había visto brillar nada, ni siquiera mi armario.
-¿Se puede saber que es eso?- chilla el chico ya que del armario se oye un chillido, algo así como un pitido muy agudo que no deja escuchar ni tus propios pensamientos.
Nos acercamos al él y lo único que se ve es la luz, solo un fondo blanco.
De pronto algo nos sumerge en un vacío inmenso, parece que estemos en el espacio, estamos flotando y no sentimos absolutamente, no puedo pronunciar palabra, todo esta blanco, no puedo saber si el chico sigue conmigo o si estoy sola.
Otra vez comienza a sonar el pitido de antes pero esta vez mas intensamente que hacer que la presión de mis oídos aumente y que parezca que vallan a explotarme, siento como algo me empuja hacía abajo, siento que me voy a dar contra el suelo, pero parece que el suelo nunca llega, como si estuviera a muchos metros del suelo.
Hasta que caigo contra algo duro, lo sorprendente es que no me he hecho daño, me levanto y miro hacia mi alrededor, estoy en mi habitación, como si no hubiese pasado nada...
¿Que acaba de pasar?- pienso, de pronto me invade un sueño profundo y caigo rendida en mis sueños mas profundos.